Cómo ofrecer banana o plátano BLW

dibujo digital de banana con otras frutas alrededor

Cuando el bebé cumple 6 meses llega la hora de explorar una nueva etapa: la introducción de los sólidos. Si buscás información para iniciar la alimentación complementaria de tu bebé o adaptarla según su edad, estás en el lugar indicado. En este artículo, exploraremos cómo ofrecer, mediante el método BLW, una de las frutas favoritas de muchos bebés: la banana o plátano.

Primero una pequeña aclaración de dialectos. En algunos países, se le dice banana al fruto del plátano amarillo, dulce y que se suele comer crudo. También se la conoce como banano, guineo o cambur (y seguro existen más términos). Esa misma fruta se llama plátano en otros países, por ejemplo, en España y México.

A su “primo”, menos dulce, más grande, más grueso, más almidonoso y que se suele comer cocido, se lo conoce como plátano verde, verde o, simplemente, plátano, dependiendo del país. Para este artículo, usaré los términos banana o plátano para referirme a la fruta dulce y amarilla que consumimos cruda cotidianamente.

Como vimos en la guía BLW, el Baby-Led Weaning es un método que permite al bebé explorar y descubrir los alimentos por sí mismo, fomentando su autonomía y desarrollo de habilidades motoras. La banana o plátano es una opción popular como uno de los primeros alimentos, al implementar este método.

Los motivos son claros: tiene muchísimos nutrientes, se consigue en cualquier supermercado o almacén, y se puede adaptar a muchas recetas. Además, como es lo suficientemente blanda para ofrecerla cruda, es fácil también para nosotros incluirla en la comida del bebé. En este aspecto, se diferencia de otras frutas que necesitan cocción, como la manzana o la pera.

En este artículo, te ofrezco consejos prácticos para preparar y ofrecer la banana o plátano de forma segura, adaptándola a las habilidades de tu bebé en cada etapa de su desarrollo. 

Foto: engin akyurt / Unsplash

¿Qué es el BLW?

El Baby-Led Weaning (BLW), es un método de alimentación complementaria basado en permitir que los bebés exploren a su ritmo y manera los diversos sabores, texturas y colores de la comida desde temprano.

A diferencia del método tradicional, en el que los alimentos se ofrecen en forma de papillas y purés, con el BLW, los bebés comen trozos blandos de comida con sus propias manos. Por lo tanto, tienen la oportunidad de experimentar con sólidos desde el inicio de la alimentación complementaria.

Los beneficios del BLW son numerosos. Al permitir que el bebé participe activamente en la alimentación, se fomenta su autonomía y el desarrollo de sus habilidades motoras. También se promueve una relación saludable con la comida, ya que el bebé aprende a autorregular su apetito y a desarrollar sus preferencias alimentarias de manera natural y no forzada.

Cabe destacar que el BLW no es adecuado para todos los bebés (ni para todxs las madres y padres). Es importante informarse bien sobre este método, respetar las pautas de seguridad, ofrecer alimentos adecuados y adaptados y consultar con un pediatra ante cualquier duda. Podés leer la guía completa BLW para más detalle.

bebé comiendo con el método blw

¿Por qué la banana es una buena opción para el BLW?

La banana es, de hecho, uno de los primeros alimentos que la mayoría de las familias ofrecen a sus bebés, por diversos motivos. Por un lado, su textura es perfecta para el BLW, ya que, al ser blanda, se desarma fácilmente y el bebé, incluso sin dientes, la puede consumir. Pero su consistencia es lo suficientemente firme como para que sea fácil de manipular, sobre todo para los bebés más pequeños que aún no dominan la pinza índice-pulgar.

Por otro lado, para los adultos es fácil de ofrecer, ya que se puede comer cruda, solo basta con lavarla y pelarla. Además, su gusto dulce hace que la mayoría de los bebés disfruten comerla. En mi experiencia, el primer alimento que ofrecí a mi bebé fue el zapallo, y la primera vez no le gustó nada. En cambio, cuando pasé a la banana, fue amor a primer bocado para él (y hasta el día de hoy ama esta fruta).

Por último, un aspecto fundamental de la banana o plátano es su alta calidad nutricional. Contiene carbohidratos, proteínas y fibra, y es una fuente rica de vitaminas y minerales, como calcio, magnesio, potasio, hierro, fósforo, zinc, y vitaminas C, B3, B6 y B9, entre otros nutrientes.


¿A partir de qué edad se puede ofrecer la banana o plátano a un bebé?

Esta fruta es apta para los bebés desde el inicio de la alimentación complementaria, que normalmente ocurre alrededor de los 6 meses de edad.


¿Es un alérgeno común?

No, la banana no es considerada un alérgeno común. Sin embargo, como con cualquier alimento, esto no quiere decir que sea completamente imposible desarrollar una alergia a esta fruta.

De la misma forma que con todo alimento nuevo, al introducir el plátano se puede empezar con cantidades pequeñas. Si no se observa reacción alérgica, se puede ir aumentando gradualmente esta cantidad.

Ante cualquier duda, consultá con tu pediatra o con un alergista.

una banana parcialmente pelada sobre un fondo verde
Foto: Louis Hansel / Unsplash

¿Cómo ofrecer banana o plátano BLW?

Al introducir esta fruta en la dieta del bebé, hay algunos aspectos a tener en cuenta:

Elección de la fruta

Como el sistema del bebé es muy sensible y se encuentra en pleno desarrollo, lo ideal es ofrecerle plátano orgánico, ya que es el de mejor calidad. De esta forma, evitaremos el posible contacto con residuos de pesticidas. Como con toda fruta, debemos asegurarnos de lavarla antes de su consumo.

La etapa de maduración de la banana va a hacer que su composición, color y textura varíen, pero en todo momento será un alimento saludable para el bebé. Sin embargo, en lo que sí puede influir es en la destreza que tendrá el bebé al agarrarla con la mano. Por ejemplo, una banana demasiado madura, se desarmará con más facilidad que una menos madura y menos blanda.

El plátano o banana no representa en sí un riesgo de atragantamiento, pero sí es común que, al practicar el BLW, al bebé le den arcadas al consumir esta fruta, sobre todo al inicio. Esto se debe a su consistencia y textura “pegajosa”. A medida que el pequeño vaya aprendiendo a masticar y mover la comida dentro de su boca, las arcadas disminuirán. De todas formas, es fundamental observarlo en todo momento y aprender primeros auxilios.

Presentación

De 6 a 9 meses

Empezaremos ofreciendo trozos bien grandes, para que le quede cómodo al bebé. Tenemos varias opciones:

– La mitad de una banana, conservando la cáscara en el extremo inferior y dejando solo la parte superior pelada. Esto facilitará el agarre del bebé, ya que será más difícil que la fruta se desarme o resbale.

mitad de banana con una parte de cáscara

– La mitad de una banana completamente pelada. Puede que se rompa más fácilmente o que resbale, pero nos aseguramos de que el bebé no la de vuelta e intente chupar la parte con cáscara (lo digo porque me pasó).

mitad de banana completamente pelada

– La mitad de una banana cortada en bastoncitos. Pueden ser dos mitades o en 3 partes. El concepto es básicamente el mismo, pero quizás nos sentimos más cómodos al ver que los pedazos que se llevan a la boca son más pequeños.

bastoncitos de banana

De 9 a 12 meses

A esta altura, el bebé probablemente ya domine la pinza, así que podemos ofrecerle rodajas finas. Si tu bebé tiende a meterse mucha comida junta en la boca, podés volver a los bastoncitos si te hace sentir más cómoda.

rodajas finas de banana

De 12 a 24 meses 

La forma de presentación en esta etapa tendrá que ver con los hábitos y la edad del bebé. En principio, podemos seguir ofreciéndole rodajas o bastones, o incluso ofrecer la banana cortada en pedazos más grandes, aproximadamente del tamaño de una frambuesa.

A medida que pase el tiempo, y si nos sentimos cómodas, podemos intentar ofrecerle directamente una banana entera, pelada parcial o completamente, y evaluar también cómo se desenvuelve el bebé.

Ya más cerca de los 18 meses, podemos intentar ofrecerle la banana entera e incluso enseñarle a pelarla. Para los adultos puede parecer algo “normal”, pero para los bebés puede ser una nueva aventura adquirir esta habilidad.

trozos de banana

Consejos para ofrecer banana o plátano BLW

Permitir la exploración: Observá a tu bebé mientras sostiene la banana. Es probable que al principio la examine, la toque y la explore con sus dedos. Dale tiempo para que se familiarice con la textura y la forma del alimento.

Agarre y mordida: Con el tiempo, tu bebé comenzará a agarrar la banana y llevársela a la boca. Es posible que al principio solo muerda pequeños trozos o solo la chupe un poco. A medida que vaya desarrollando sus habilidades de masticación, podrá morder y desgarrar pedazos más grandes.

Introducir diferentes texturas: A medida que tu bebé se sienta más cómodo con la banana, podemos comenzar a ofrecerle diferentes texturas. Por ejemplo, la podemos aplastar ligeramente con un tenedor para afinarla, o incluso combinarla con otros alimentos, como yogur o semillas. También podés probarla en recetas, como estos deliciosos pancakes de banana.

Seguridad: Supervisá al bebé en todo momento y asegurate de que esté cómodo en una silla apropiada. Si optás por ofrecerle medio plátano con un poco de piel, vigilalo bien para asegurarte que no mastique esta parte.

Señales de saciedad: Observá si tu bebé muestra signos de estar satisfecho. Si ya comió lo suficiente (él/ella lo sabe mejor que nosotros), no debemos forzarle a que coma más. Respetá sus señales y retirá la comida. Puede que al principio te parezca que no consumió mucho, pero esto es esperable en el BLW. Dejaremos que el bebé avance a su propio ritmo.

Interés y entusiasmo: Prestá atención a la respuesta de tu bebé mientras interactúa con la banana. Si muestra entusiasmo, continúa explorando y se lleva el alimento a la boca con gusto, significa que está disfrutando la experiencia. Es una señal positiva de que la fruta es bien recibida.

Rechazo o desinterés: Si tu bebé muestra poco interés o rechaza la banana, no te preocupes. Es posible que no esté listo para esa textura en particular, o que simplemente prefiera otros alimentos en ese momento. Podés probar ofrecérsela en diferentes presentaciones o intentar de nuevo más adelante y seguir con otros alimentos.

Cada bebé es diferente y el BLW es un proceso gradual. Es importante tener paciencia y respetar el ritmo del bebé. Ofrecele la banana en diferentes ocasiones y observá cómo responde. Si tenés preocupaciones o preguntas sobre la alimentación de tu bebé, no dudes en consultar con el pediatra.

cáscara de banana sobre fondo verde
Foto: Louis Hansel / Unsplash


Espero que la información proporcionada en este artículo te haya resultado útil y te haya brindado confianza para iniciar la alimentación complementaria de manera segura.

Recordá que el BLW es un enfoque que fomenta la autonomía y el desarrollo de habilidades motoras de tu bebé. Al ofrecer la banana o plátano, estás proporcionando una fruta rica y nutritiva que es una gran aliada para una alimentación equilibrada.

Es importante estar atenta a las señales que tu bebé te dé durante el proceso. Observá su interés, sus preferencias y sus señales de saciedad, para adaptar su alimentación a sus necesidades individuales.

Si querés obtener más información sobre el BLW, te invito a explorar otros recursos, como la guía completa sobre el tema o a consultar con profesionales especializados. 

No dejes de probar esta receta de pancakes de banana (tortitas de plátano) que se hace en 10 minutos y lleva solo 3 ingredientes, como una excelente alternativa para ofrecer este alimento que tanto nos gusta.

¡Que lo disfruten!

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