Guía completa para ofrecer purés y papillas a un bebé

imagen digital de un bol con puré

El inicio de la alimentación complementaria es un hito importante y emocionante en la vida del bebé. A medida que nuestro pequeño crece, la introducción de los sólidos se vuelve una actividad fundamental para su correcto desarrollo. Algunos padres eligen aplicar el método Baby-Led Weaning. Otros deciden recurrir a un método más clásico: los purés y las papillas. Y otros hacen una combinación de los dos. En esta guía, vas a encontrar todo lo que necesitás saber sobre purés y papillas para tu bebé.

La alimentación complementaria es un proceso gradual que se inicia alrededor de los 6 meses de edad, cuando el bebé muestra señales de estar listo para probar alimentos distintos a la leche materna o fórmula. Los purés y las papillas se convierten en una forma nutritiva y segura de satisfacer sus necesidades, y permitir la exploración de nuevos sabores y texturas.

A lo largo de este artículo, te proporcionaré información para guiarte en cada paso del camino, brindándote consejos prácticos, recomendaciones de alimentos y pautas de seguridad. Además, responderé las preguntas más frecuentes que se suelen hacer al iniciar esta etapa.

Ahora sí, ¡comencemos!


¿Cuándo se le puede dar purés o papillas a un bebé?

Hasta los 6 meses de edad, un bebé tiene absolutamente todo lo que necesita para alimentarse en la leche materna o la leche de fórmula. A partir de los 6 meses aproximadamente, se suelen comenzar a introducir los sólidos. Para esto, tenemos que verificar que el bebé nos muestre las siguientes señales de que está listo para empezar:

  1. Sostiene su cabeza solo.
  2. Se puede mantener sentado y erguido prácticamente sin ayuda.
  3. Comienza a mostrar interés por la comida, cuando nos ve comer o cuando le acercamos una cuchara.
  4. Perdió el reflejo de extrusión (empujar los alimentos con la lengua hacia afuera de la boca).

Si bien los sólidos no serán su fuente principal de nutrientes hasta el primer año de vida, es importante empezar ni bien el bebé esté preparado. Esto hará que pueda ir desarrollando nuevas habilidades relacionadas con su alimentación. En cualquier caso, no dudes en consultar con tu pediatra si tenés alguna pregunta.

bebé feliz con babero y comida en la cara

Ventajas y desventajas de ofrecer purés y papillas a un bebé

Ofrecer purés y papillas a un bebé durante su transición a alimentos sólidos puede tener varios beneficios, tanto para el niño/a como para los padres. A continuación, exploraremos algunas de estas ventajas, así como también sus posibles desventajas:

  • Transición más fácil: Introducir gradualmente alimentos sólidos a través de purés y papillas facilita la transición desde una dieta basada en líquidos (leche materna o fórmula) hacia una alimentación más diversa. Los purés suelen tener una textura suave y fácil de masticar, lo que permite que el bebé se acostumbre gradualmente a la consistencia de los alimentos sólidos.
  • Menos arcadas: Comparados con el BLW, los purés y las papillas reducen la probabilidad de que el bebé tenga arcadas. Al principio, los alimentos líquidos espesos son más fáciles de manejar para el bebé, ya que pueden tragarlos con mayor facilidad que los alimentos sólidos.
  • Es más fácil medir la ingesta: Al ofrecer purés y papillas, los padres pueden tener una idea más clara de cuánto ha consumido el bebé en cada comida. Esto permite monitorear su ingesta de alimentos y asegurarse de que esté recibiendo una cantidad adecuada de nutrientes para su crecimiento y desarrollo.
  • Menos enchastre: Comparado con el método BLW, el ofrecer purés y papillas tiende a generar menos desorden. Al controlar la consistencia de los alimentos y presentarlos en cucharas, es posible reducir la cantidad de comida que termina en el piso.

Si bien son varios los beneficios, también existen algunas desventajas:

  • Tiempo y creatividad: Preparar purés y papillas puede llevar tiempo y requiere cierta creatividad, para ofrecer una variedad de alimentos saludables y sabrosos al bebé.
  • Comer simultáneamente: Alimentar al bebé con purés y papillas puede transformarse en un desafío (o incluso una tarea tediosa) si queremos comer nosotros al mismo tiempo. Muchas veces, por no decir siempre, nos toca atender las necesidades del bebé antes de poder disfrutar de nuestra propia comida.
  • Menos exploración sensorial: En comparación con el BLW, los purés y las papillas pueden limitar la oportunidad de que el bebé explore las texturas de los alimentos a su manera, salvo que le demos la cuchara o dejemos que toque la comida con las manos.
recipiente con papilla de manzana para bebé
Foto Rachel Loughman / Unsplash

¿Por qué preparar purés y papillas en casa?

Si bien no siempre es fácil encontrar el tiempo para preparar la comida del bebé, existen varias razones por las cuales esta es la mejor opción. Ojo, esto no quiere decir que juzguemos a los padres que recurren a alternativas industriales. Sabemos muy bien que a veces esta opción es simplemente más práctica y sencilla. Sin embargo, la comida hecha en casa es claramente superior, por las siguientes razones:

  • Gusto: Al hacer los purés y las papillas en casa, con ingredientes frescos, el resultado será un alimento más rico.
  • Calidad: No hay aditivos industriales, ni sal, ni azúcar. Como podemos elegir nosotros mismos los ingredientes, tenemos un control total de la alimentación del bebé. Por lo tanto, podemos ofrecerle comida de la mejor calidad posible.
  • Textura: La podemos controlar nosotros y adaptarla a cada bebé. Si recién empieza con las papillas, podemos darle un puré suavecito. A medida que vamos avanzando, podemos dejar trocitos más grandes para que se vaya acostumbrando a nuevas texturas.
  • Combinaciones: Se pueden crear múltiples combinaciones de alimentos y acoplarlos todos en una misma papilla.
  • Adaptación: Podemos adaptar la comida a las necesidades específicas del bebé. Por ejemplo, si necesita hierro, metemos hígado de pollo; si está enfermo, alimentos ricos en vitamina C; si está constipado, creamos un puré o papilla que ayude al tránsito digestivo.
  • Beneficio económico: Comprar la comida del bebé en el supermercado es más fácil, estamos de acuerdo. Pero también es más caro que comprar las materias primas y prepararla en casa nosotros mismos.
puré para bebés con verduras alrededor
Foto: Maple Horizons / Pixabay

¿Qué tipos de papillas hay?

Al iniciar la alimentación complementaria con purés y papillas, es importante elegir alimentos adecuados para el bebé. Aquí te presento las variedades de alimentos recomendados para comenzar esta etapa:

Verduras: Las verduras son ricas en nutrientes esenciales y ofrecen una amplia variedad de sabores. Algunas opciones recomendadas para empezar son la calabaza, el brócoli, la batata o la zanahoria.

Frutas: Las frutas son una excelente opción para satisfacer el paladar dulce del bebé. Podés comenzar con frutas suaves y fáciles de digerir, como la banana (plátano), la pera, el durazno o la manzana. En cuanto a frutas más duras, como la manzana, conviene cocinarla (hervida, asada, al horno o al vapor) antes de triturarla para hacer la papilla.

Cereales: Los cereales son una excelente opción para introducir en la dieta de tu bebé. Podés comenzar con cereales fáciles de preparar y triturar, como la avena. Solo hay que hervirlo y pasarlo por una licuadora o procesadora.

Carnes y legumbres: A medida que tu bebé avanza en la alimentación complementaria, podés introducir pequeñas cantidades de carnes magras y legumbres. La carne de pollo, ternera o pavo cocida y desmenuzada, así como los garbanzos o lentejas bien cocidos y triturados, son excelentes opciones para un bebé. Podés mezclarlas con verduras o frutas para darles una textura más suave.

Es importante siempre ofrecer los alimentos en una consistencia apropiada para el bebé, evitando trozos grandes que puedan representar un riesgo de asfixia. Además, es aconsejable introducir los alimentos uno por uno, dejando un espacio de 2 a 3 días entre cada alimento nuevo. Esto hará que el bebé se acostumbre a cada sabor y nos permitirá observar posibles reacciones alérgicas.

Si querés información sobre los alimentos a evitar, podés consultar este artículo. Está enfocado en el BLW, pero las pautas son básicamente las mismas.


¿Cuál es la primera papilla o puré que se le da a un bebé?

Si necesitás inspiración, o no estás segura por dónde arrancar, te dejo una lista de alimentos nutritivos perfectos para las primeras comidas del bebé:

  • Banana (plátano)
  • Manzana
  • Calabaza
  • Batata
  • Pera
  • Brócoli
  • Palta (aguacate)
  • Zucchini (calabacín)
  • Zanahoria
palta o aguacate cortado en dos
Foto: Irene Kredenets / Unsplash

¿Cómo preparar, congelar y descongelar purés y papillas?

Preparar la comida del bebé con anticipación puede ser sumamente práctico, para no tener que pensar todos los días qué le damos y cocinarlo, sino simplemente abrir el freezer y descongelarlo.

Preparación de purés y papillas

  1. Primero tenemos que cocinar el alimento. El método de cocción es a elección, podemos hervir, asar u hornear. Si elegimos frutas o verduras se pueden también cocinar al vapor (previamente lavadas y peladas). No hay una manera correcta o incorrecta de cocinar la comida. Se suele recomendar hacer las verduras al vapor para conservar mejor sus nutrientes, pero en realidad lo que importa es que el alimento se cocine bien, de la forma que sea.
  2. Una vez cocido, triturar el alimento en una licuadora o procesadora. Solo hay que tener en cuenta que, en general, las licuadoras permiten lograr una consistencia más suave. Empezamos a potencia minima y vamos aumentando la potencia de a poco.
  3. Agregar líquidos (agua, leche materna o fórmula) según sea necesario. Algunos alimentos no lo necesitan, otros sí. Agregamos el líquido de a poco para no pasarnos.
  4. Triturar nuevamente hasta lograr la consistencia deseada. Si el puré o la papilla aún están muy espesos, agregamos un poco más de líquido.

Congelación de purés y papillas

  1. Una vez que el puré está listo, lo transferimos a una (o varias) hieleras.
  2. Cubrimos la hielera con papel film o una tapa hermética.
  3. Etiquetamos con el tipo de puré y la fecha de preparación.
  4. Opcional (pero súper tip): como no tenemos hieleras infinitas en casa, y seguramente las vamos a volver a necesitar, ya sea para preparar más puré o para tener hielo para el fernet, podemos guardar los cubitos de puré en una Ziploc. Para eso, dejamos que el puré se congele por lo menos unas 6 horas, sacamos los cubitos de puré de la hielera y los metemos en la bolsa Ziploc. No te olvides de (re)etiquetar.
  5. Los purés se pueden conservar en el congelador de 1 a 3 meses, dependiendo del tipo de alimento. Revisamos el aspecto y el olor antes de ofrecérselos al bebé. Si no pasan el control de calidad, los desechamos.

Descongelación de purés y papillas

En la heladera (refrigerador/a)

Retiramos la cantidad necesaria del congelador y la colocamos en un recipiente hermético en la heladera durante la noche. Este proceso puede llevar entre 8 y 12 horas. El puré va a estar descongelado, pero frío, así que si el bebé lo prefiere tibio, habrá que recalentarlo en el microondas o en una sartén.

Importante: no dejar el puré para que se descongele fuera de la heladera, ya que esto puede hacer que las bacterias proliferen rápidamente.

En una sartén

Ponemos los cubitos en una sartén pequeña a fuego lento/medio. Revolvemos ocasionalmente hasta que el puré esté descongelado y tibio.

En el microondas

Tomamos los cubitos que queremos servir y los ponemos en un recipiente de vidrio apto para microondas. Lo vamos calentando de a 15-20 segundos, siempre revolviendo en el medio, hasta que esté tibio. Podemos probarlo con una cuchara para verificar.

puré para bebés
Foto: Maple Horizons / Pixabay

¿Qué elementos necesito para iniciar la alimentación complementaria?

Lo primero que vamos a necesitar es paciencia. Es un poco chiste y otro poco verdad. Pero en esta sección me refiero más bien a los elementos materiales. Te los enumero a continuación:

  1. Silla alta (trona): Una silla alta segura y estable es fundamental para que el bebé pueda sentarse cómodamente durante las comidas. Asegurate de elegir una silla con arnés de seguridad y que se pueda ajustar la altura, para que te sea más fácil alimentar al bebé en distintos lugares de la casa.
  2. Baberos: Los baberos son imprescindibles para proteger la ropa del bebé de derrames y manchas durante las comidas. Elegí baberos de materiales resistentes al agua y fáciles de limpiar. Algunos modelos tienen bolsillos en la parte inferior, lo cual es útil para recoger los trozos de comida que puedan caer. A mí me gustan los de silicona con bolsillito.
  3. Platos de bebé con ventosa: Los platos de bebé con ventosa en la base son excelentes para evitar que se muevan y se vuelquen durante las comidas. Estos platos son especialmente útiles cuando el bebé comienza a desarrollar habilidades motoras y a querer explorar los alimentos con las manos. Elegí platos de materiales seguros para alimentos y fáciles de limpiar.
  4. Cuchara de bebé: Una cuchara de bebé de punta suave y pequeña es esencial para alimentar al niño con seguridad. Optá por cucharas diseñadas específicamente para bebés, que sean fáciles de agarrar y aptas para su boca pequeña. Asegurate de que sean de materiales seguros, como la silicona.
  5. Vaso de bebé: Con el inicio de la alimentación complementaria, también empezamos a ofrecerle agua al bebé. Buscá vasos de transición que sean fáciles de agarrar y que tengan tapas antiderrame. Estos vasos suelen tener boquillas suaves que ayudan al bebé a beber de manera segura, y gradualmente adaptarse a los líquidos sin necesidad de biberones.
  6. Mantel para cubrir el piso (opcional): Si querés mantener limpia el área donde el bebé come, podés colocar algún tipo de protector o mantel en el piso. Esto ayudará a atrapar cualquier alimento que pueda caer y facilitará la limpieza posterior. Podés usar un mantel de plástico o incluso una lona impermeable que sea fácil de limpiar.

Recordá que la seguridad y comodidad son aspectos clave al elegir estos elementos. Es importante verificar que cumplan con los estándares de calidad y seguridad antes de utilizarlos con tu bebé.

elementos para darle de comer a un bebé: plato, vaso, cuchara, silla alta
Foto: Carrie Allen / Unsplash

¿Cómo empezar a dar puré a un bebé?

Ahora que el bebé alcanzó la edad y el nivel de desarrollo adecuados, es el momento de comenzar a introducir los purés en su alimentación. Te presento algunos consejos útiles para que este proceso sea exitoso y placentero, tanto para vos como para tu hijo/a:

  1. Elegí el momento adecuado: Buscá un momento del día en el que tu bebé esté tranquilo y receptivo. Evitá las horas de sueño o cuando esté demasiado hambriento, ya que podría estar irritado o impaciente.
  2. Prepará el ambiente: Creá un ambiente tranquilo y libre de distracciones (principalmente pantallas) durante la comida.
  3. Ofrecele primero su alimento principal: Para asegurarnos que consuma los nutrientes que su cuerpecito necesita, hasta el año primero le ofrecemos la leche (materna o fórmula), y luego los sólidos.
  4. Comenzá con sabores suaves: Es recomendable empezar con purés de un solo ingrediente y de sabores suaves, como puré de manzana, pera o calabaza. Esto permite que tu bebé se acostumbre a los nuevos sabores de forma gradual.
  5. Textura adecuada: Al principio, los purés deben ser muy suaves y sin grumos. A medida que el bebé vaya avanzando con los sólidos, iremos cambiando la consistencia de a poco. Es importante no quedarnos en la zona de confort de los purés suavecitos y permitirle al bebé que experimente con texturas más complejas gradualmente. Pasaremos de purés suaves a purés con grumos, y luego añadiremos trocitos blandos y pequeños.
  6. Variedad: A medida que tu bebé se acostumbra a los purés, podés ir introduciendo nuevos ingredientes y combinaciones.

Cada bebé es diferente y avanza a su propio ritmo, así que no te preocupes si el proceso lleva tiempo. La paciencia y el amor son fundamentales en esta etapa de descubrimiento.

bebé que está siendo alimentado con una cuchara
Foto: hui sang / Unsplash

Consejos para ofrecer purés y papillas

Aquí te ofrezo algunos consejos útiles para que la experiencia sea placentera y nutritiva:

  • Sé paciente: Es normal que tu bebé haga caras raras o rechace los primeros intentos de ofrecerle comida. No te desanimes, esto es parte del proceso de exploración. Dale tiempo para adaptarse a los nuevos sabores y texturas.
  • Proporciona una presentación atractiva: Aunque los bebés no juzgan la apariencia de los alimentos de la misma manera que los adultos, una presentación atractiva puede despertar su interés. Utilizá colores vibrantes y serví los purés en platos o recipientes pequeños y seguros. Podés intentar variar la presentación en función de los gustos de tu bebé: algunos prefieren un plato más lleno, otros uno más vacío. Explorá para encontrar la forma que más te sirva.
  • Probá diferentes métodos de alimentación: Podés ofrecer los purés con una cuchara o permitir que tu bebé explore y se alimente con sus manos. Ambos métodos son válidos y pueden fomentar la independencia y la coordinación motora. Pero claro, la suciedad será mayor si lo dejás explorar, así que elegí en función de lo que estés dispuesta a aceptar.
  • Acompañá las comidas con momentos de conexión: La hora de comer es una oportunidad para reforzar el vínculo con tu bebé. En un ambiente tranquilo y sin distracciones, le podés charlar mientras lo alimentás y disfrutar de este momento especial juntos.
  • Observá las señales de saciedad: Tu bebé te dará señales de que está satisfecho. Presta atención a los movimientos de su cabeza, si cierra la boca y si disminuye su interés. No lo fuerces a comer más de lo que quiere porque puede ser contraproducente.
papá alimenta a su bebé
Foto: Karolina Grabowska

Escenarios comunes en la alimentación complementaria

Cuando se trata de ofrecer purés y papillas a tu bebé, es común enfrentarse a diferentes situaciones y desafíos. Aquí te presento algunos escenarios comunes con los que te podés llegar a encontrar durante esta etapa:

  • Rechazo inicial: Es posible que tu bebé muestre resistencia o rechazo inicial hacia los purés y papillas. No te preocupes, esto es normal. Puede llevar tiempo para que se acostumbre a esta nueva actividad. Seguí ofreciendo los alimentos de manera constante y paciente. A veces, es necesario ofrecer el mismo alimento 10 veces o más hasta que el bebé lo acepte.
  • Cambios en el apetito: Es normal que el apetito del bebé fluctúe durante la alimentación complementaria. Algunos días podrían mostrar más interés y otros menos. Respetaremos sus señales de saciedad y evitaremos forzarlo a comer. El bebé sabe cuando está lleno o cuando no tiene hambre. La alimentación complementaria es un proceso gradual y la leche materna o fórmula sigue siendo la principal fuente de nutrientes en esta etapa.
  • Problemas digestivos: Algunos bebés pueden experimentar problemas digestivos como estreñimiento o diarrea al introducir nuevos alimentos. Si notas algún cambio drástico, no dudes en consultar con tu pediatra.
  • Alergias alimentarias: Al introducir nuevos alimentos, prestá atención a posibles reacciones alérgicas como erupciones cutáneas, hinchazón o dificultades respiratorias. Comenzá con un solo alimento a la vez y esperá varios días antes de introducir otro nuevo. Si sospechás de una alergia alimentaria, consultá con el pediatra.
pure de vegetales para bebe
Foto: Roman Odintsov

Pautas de seguridad para ofrecer purés y papillas

La seguridad del bebé es primordial en este proceso. Para evitar posibles accidentes, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Postura adecuada: Siempre colocá a tu bebé en una posición vertical y sentado durante las comidas. Evitá que esté acostado o reclinado, ya que esto aumenta el riesgo de atragantamiento.
  • Verificá la temperatura: Antes de ofrecerle los purés o papillas a tu bebé, asegurate de que la temperatura sea adecuada (tibia o temperatura ambiente). Probá la comida en la parte interna de tu muñeca para comprobar que no esté demasiado caliente.
  • Utensilios seguros: Utilizá utensilios adecuados para bebés, como cucharas de silicona suave o cucharas de punta blanda, que sean seguras para su boca y encías. Evitá el uso de utensilios de metal o plástico duro.
  • Tené a mano paños y toallitas: Es común que los bebés se ensucien la cara y las manos durante las comidas. Los limpiamos con paños húmedos o toallitas para evitar que se froten los ojos y le lleguen restos de comida.
  • Evitá compartir utensilios y alimentos: Cada bebé tiene su propia flora bacteriana y compartir puede aumentar el riesgo de enfermedades.
  • Consistencia adecuada: Al principio, los purés y papillas deben tener una consistencia suave y sin grumos para facilitar la deglución. Asegúrate de triturar los alimentos hasta obtener una textura homogénea. Si el puré es muy espeso, se puede agregar algún líquido (agua, leche materna o fórmula) para suavizar su textura.
  • Tamaño de las porciones: Ofrecele porciones pequeñas para evitar que tu bebé se atragante. Comenzá con cantidades pequeñas e incrementá gradualmente según la capacidad de tu bebé para tragar y digerir.
  • Supervisión constante: Nunca dejes a tu bebé solo durante las comidas. Mantén una atención constante y cercana para poder actuar rápidamente en caso de cualquier problema.
  • Mantené una higiene adecuada: Lavá bien tus manos y los utensilios antes de preparar y ofrecer los purés. Además, almacenar y refrigerar adecuadamente los alimentos es esencial para mantener su frescura y evitar la proliferación de bacterias.
  • Evitá alimentos de alto riesgo: Algunos alimentos son más propensos a causar asfixia, como algunas frutas o verduras crudas, o trozos grandes de carne. Evitá estos alimentos hasta que tu bebé haya desarrollado habilidades de masticación adecuadas.
  • Educación sobre primeros auxilios: Aprendé técnicas de primeros auxilios para casos de asfixia y tené a mano los números de emergencia. Saber cómo actuar en una situación de este tipo puede marcar la diferencia.
frutas y verduras crudas
Foto: Jill Wellington / Pixabay

Preguntas frecuentes

¿Qué cantidad de comida consume un bebé?

En cuanto a los sólidos, no hay una cantidad específica que tenga que consumir un bebé. Varía mucho de uno a otro. Al principio, quizás solo consuman un par de cucharadas. Con el tiempo, su consumo incrementará a su propio ritmo.

Una vez más, recordamos que su alimento principal hasta el año es la leche materna o fórmula, con lo cual tendrá los nutrientes que necesita. Esta etapa de la alimentación complementaria sirve más bien para que el bebé aprenda a comer gradualmente.

¿Cuántas veces al día se le da de comer a un bebé?

Al principio, alrededor de los 6 meses, podés comenzar ofreciendo purés una o dos veces al día e ir aumentando de a poco a tres veces al día, según la respuesta de tu bebé.

¿Debo agregar sal, azúcar o especias a los purés?

No se recomienda agregar sal hasta el año, ni azúcar hasta los 2 años. En cuanto a las especias, se pueden ir agregando de a poco cuando la alimentación complementaria esté más avanzada. Esto es para que el bebé pueda explorar los sabores básicos de cada alimento e irse acostumbrando lentamente a sabores más complejos.

¿Se pueden combinar los purés con el Baby-Led Weaning?

100% sí. Esto depende de las preferencias de cada familia, y también la facilidad y practicidad de ofrecer los alimentos según cada método. Por ejemplo, quizás estás acostumbrada a ofrecerle a tu bebé purés y papillas, pero un día cocinaste brócoli para vos, entonces podés ofrecérselo al bebé sin que sea necesariamente en forma de puré. Si querés más información sobre el método BLW, podés consultar esta guía.


Si llegaste hasta acá, ¡felicitaciones! Espero que la información proporcionada te resulte valiosa y te de seguridad para arrancar esta divertida y emocionante etapa.

Ante cualquier duda, consultá con tu pediatra, quien podrá responder a todas las preguntas específicas que tengas y guiarte en los desafíos a los que te enfrentes.

No olvides que cada bebé avanza a su propio ritmo, lo importante es tener paciencia y perseverar para acompañarlos de la mejor forma en la introducción de sólidos.

¡Mucha suerte y que lo disfruten!

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